Cómo calcular costo de recarga doméstica

Carga en casa · 25 de septiembre de 2026 · 8 min de lectura

Juan CarlosEquipo E-Car Club
Auto eléctrico conectado a un cargador doméstico junto a una calculadora, monedas y recibos para estimar el costo de recarga

El dato que cambia la conversación no es el precio de una carga completa, sino cuánto cuesta cada kilómetro que recorres. Entender cómo calcular el costo de una recarga doméstica te permite saber si un auto eléctrico se ajusta a tu presupuesto, comparar modelos seminuevos y evitar estimaciones optimistas que no corresponden a tu recibo de luz.

La buena noticia es que no necesitas ser electricista ni conocer fórmulas complicadas. Basta con identificar tres datos: cuánta energía consume el vehículo, cuántos kilómetros manejas y cuál es el costo marginal del kWh en tu hogar. Con eso puedes construir una estimación útil para tu uso diario, ya sea que recorras 20 km para ir a la oficina o 250 km al día trabajando en plataformas.

Cómo calcular costo de recarga doméstica paso a paso

La fórmula base es sencilla:

Costo de carga = energía recargada en kWh × precio real del kWh en tu recibo

Si sabes que la batería de tu vehículo tiene 50 kWh y la cargas del 20% al 80%, no necesitas pagar 50 kWh. Recargarás aproximadamente 30 kWh, porque estás recuperando 60% de la capacidad de la batería.

Ahora supongamos que el kWh adicional en tu casa te cuesta $2.00. El cálculo sería 30 kWh × $2.00 = $60 por esa recarga. Si esos 30 kWh te permiten recorrer 180 km, el costo energético sería de aproximadamente $0.33 por kilómetro.

Este cálculo es una buena base, pero hay dos ajustes necesarios para acercarte a la realidad: las pérdidas de carga y la forma en que CFE factura el consumo doméstico.

Considera las pérdidas del proceso de carga

No toda la energía que sale de tu medidor llega a la batería. Parte se pierde como calor en el cargador, el cable y los sistemas del auto. Para una estimación práctica, agrega entre 8% y 15% a los kWh que esperas cargar.

En el ejemplo anterior, si quieres almacenar 30 kWh en la batería y consideras una pérdida de 10%, el consumo medido en casa será cercano a 33 kWh. Con un precio de $2.00 por kWh, el costo real sube de $60 a $66. No es una diferencia enorme por carga, pero sí importa cuando calculas un gasto mensual o comparas vehículos para trabajo.

En una toma doméstica convencional puede haber algo más de pérdida y el proceso será más lento que con un cargador de pared correctamente instalado. La eficiencia también puede variar con la temperatura, el estado de la batería y la potencia de carga que admite el vehículo.

Usa el precio marginal, no el promedio del recibo

Un error común es dividir el total del recibo entre todos los kWh consumidos. Ese resultado sirve como referencia, pero puede quedarse corto si el auto incrementa tu consumo hacia bloques más caros.

En México, el costo de la electricidad residencial depende de tu tarifa, la localidad, el nivel de consumo y los bloques de facturación aplicables. Si el consumo del hogar aumenta mucho, también existe el riesgo de entrar o permanecer en Tarifa de Alto Consumo, conocida como DAC, donde el kWh suele ser considerablemente más caro.

Para estimar con mayor precisión, revisa tu recibo de CFE y busca el desglose de consumo y cargos. Compara un periodo normal contra uno en el que hayas cargado el auto, si ya lo tienes. La diferencia entre ambos importes, dividida entre los kWh adicionales, te dará tu costo marginal aproximado.

Por ejemplo, si antes consumías 300 kWh por bimestre y pagabas $600, y después de cargar el auto consumes 500 kWh y pagas $1,100, los 200 kWh adicionales elevaron tu pago en $500. Tu costo marginal estimado fue de $2.50 por kWh, no el promedio de $2.20 que obtendrías al dividir $1,100 entre 500 kWh.

Calcula tu gasto mensual según tus kilómetros

Cuando todavía estás evaluando un eléctrico, normalmente no conoces cuántos kWh cargarás cada semana. En ese caso, parte del rendimiento del vehículo, expresado en kWh/100 km. Es un dato más útil que la autonomía anunciada porque conecta directamente el consumo con tu trayecto.

La fórmula es esta:

kWh mensuales = kilómetros mensuales × consumo en kWh/100 km ÷ 100

Después, multiplica el resultado por tu precio estimado del kWh y agrega entre 8% y 15% por pérdidas de carga.

Imagina un vehículo con consumo real de 16 kWh/100 km. Si recorres 1,200 km al mes, necesitarás cerca de 192 kWh para moverlo. Con 10% de pérdidas, el medidor registrará aproximadamente 211 kWh. Si tu costo marginal es de $2.50 por kWh, tu gasto mensual será cercano a $528.

Para un conductor de Uber u otra plataforma, el volumen cambia la ecuación. Con 5,000 km mensuales y el mismo consumo de 16 kWh/100 km, el auto requeriría 800 kWh útiles. Con pérdidas de 10%, serían 880 kWh facturados. A $2.50 por kWh, el gasto sería de alrededor de $2,200 mensuales. Si una parte de esas cargas se realiza en estaciones públicas, el costo promedio subirá, porque su precio por kWh suele ser mayor que el doméstico.

No uses solo la autonomía de catálogo

Un auto que anuncia 400 km de autonomía no necesariamente recorrerá esa distancia todos los días. El aire acondicionado, la velocidad sostenida en carretera, las subidas, la carga transportada y el estilo de manejo modifican el consumo.

Para presupuestar, conviene tomar el consumo homologado como punto de partida y añadir un margen de 10% a 20% si haces trayectos rápidos, usas mucho el clima o manejas en una zona con pendientes. También es más realista planear cargas de 20% a 80% para el uso diario, en vez de asumir que siempre utilizarás toda la capacidad de la batería.

Ejemplo: eléctrico contra gasolina

Comparar mensualidades ayuda, pero el costo por kilómetro deja más clara la diferencia operativa. Supongamos un eléctrico que consume 16 kWh/100 km y se carga en casa a $2.50 por kWh, con 10% de pérdidas. Su costo será:

16 × 1.10 × $2.50 ÷ 100 = $0.44 por km

Ahora compáralo con un auto de gasolina que rinde 13 km por litro. Si el litro cuesta $24, el costo de combustible será aproximadamente $1.85 por km. En 1,500 km mensuales, el eléctrico gastaría cerca de $660 en energía y el auto de gasolina alrededor de $2,770 en combustible.

La diferencia no representa todo el costo de tener un vehículo. Debes contemplar seguro, llantas, financiamiento, depreciación y mantenimiento. Aun así, la carga doméstica suele ser uno de los argumentos financieros más sólidos para quien tiene dónde conectar el auto de forma habitual.

Qué necesitas revisar antes de cargar en casa

El costo no depende solo del vehículo. Tu instalación puede definir si cargas con seguridad, qué tan rápido recuperas autonomía y si tu consumo eléctrico se mantiene bajo control.

Primero, pide a un electricista calificado que revise la capacidad de tu instalación, el centro de carga, la tierra física, el calibre del cable y la protección dedicada. Conectar un auto eléctrico de forma continua a una extensión o a una instalación improvisada no es una solución segura.

Después, define tu rutina. Para muchas personas, una toma de 127 V es suficiente si el auto permanece estacionado toda la noche y recorre pocos kilómetros al día. Un cargador de mayor potencia puede valer la pena si necesitas recuperar más autonomía en pocas horas, compartes el vehículo o trabajas con él. La inversión inicial es mayor, pero puede reducir tu dependencia de cargadores públicos.

Finalmente, separa el consumo del auto cuando sea posible. Un medidor inteligente, una aplicación del cargador o un registro mensual de kWh te permitirá distinguir entre el gasto de movilidad y el gasto del hogar. Esa información es especialmente valiosa si compartes vivienda, llevas control de gastos o calculas la rentabilidad de trabajar con el vehículo.

La cifra correcta es la que corresponde a tu rutina

No existe un costo universal de recarga doméstica. Dos personas con el mismo auto pueden pagar cantidades muy distintas según su tarifa, kilómetros, horario de carga, eficiencia de manejo e instalación. Por eso, antes de decidir por un modelo, pide su consumo en kWh/100 km, revisa tu recibo y haz el cálculo con un escenario conservador.

En E-Car Club, revisar las especificaciones eléctricas de una unidad seminueva ayuda a pasar de la pregunta “¿cuánto ahorra?” a una respuesta que puedes llevar a tu presupuesto. ¿Listo para tu primer eléctrico? Calcula con tus propios kilómetros, no con una promesa genérica.

Encuentra el auto que se adapta a tus trayectos

Compara autos eléctricos e híbridos seminuevos por precio, autonomía y características.

Explorar el catálogo